- ¿Tú sabes porque él nada?
- No, no lo sé, pero lo hace muy bien.
- Bueno él nada porque quiere, porque no encuentra otro motivo cada día que nadar y llegar, esa es su meta, por lo tanto lucha por eso, otros como nosotros cuando queremos algo empezamos a sentir un poco de presión y ya queremos abandonar.
De esa respuesta puedo yo misma analizar ¿De verdad abandonamos cuando queremos algo?
La respuesta es NO y explico: en la vida vamos confundiendo muchos conceptos como el hecho del "QUERER ALGO" y el hecho de "DESEAR ALGO".
Veamos la diferencia:
Cuando QUIERES algo es increíble pero las ganas te NACEN, si no existen ganas, entonces las fábricas, cualquier tropiezo logras convertirlo en un motivo para continuar adelante, si a alguien se le ocurre decirte que NO a eso que quieres, entonces ya ese empieza a ser un motivo para hacerlo.
Cuando DESEAS algo solo esperamos que ocurra "el milagrito" y nos aparezca por arte de magia, nos imaginamos ese algo, pero lo que hacemos no nos lleva a esa meta, es decir sigue y seguirá siendo un deseo hasta que decidamos empezar a convertir el DESEO en un QUERER, porque lo que se quiere se lucha y lo que se desea solo se admira.
El querer nace también del deseo, pero lo que va a cambiar el que logremos el algo o no, es nuestro actuar, empezando porque cada uno de nuestros actos vaya en busqueda de eso que tanto queremos, aquí es donde comprendes que no hay imposibles ni gente incapaz, solo hay gente con pocas ganas de QUERER ALGO.
