jueves, 4 de diciembre de 2014

Salir acompañada de mi celular, se ha convertido en un dilema.

Un día cualquiera.
Me despierto muy temprano, es día de semana y debo ir a clases. 
El día en el salón transcurre normal, nada que pueda hacerse destacar, solo que ya estamos en 5to año es nuestro ultimo año juntos; ya de aquí en adelante todos tomaran sus caminos y se irán a perseguir sus sueños; pero ese no es el punto, ese es el motivo por el cual constantemente hagamos salidas repentinas o reuniones en las tardes para disfrutar al máximo el tiempo que nos queda juntos.

Ese día se organiza con mis amigos más cercanos una ida al circo, que ha venido a nuestro pueblo. Y el gran dilema comienza a las 5 de la tarde cuando empiezo a arreglarme para poder salir de mi casa a las 6, ya que esta oscureciendo más temprano y el lugar donde tomo el autobús se pone muy oscuro y como todo lugar en Venezuela, el peligro es eminente.

Ya estoy lista para salir, pero no se en realidad que decidir si tomar mi celular o dejarlo; aunque sea difícil de entender para muchas personas que no viven esto, esa simple decisión va a cambiar el resto de mi día. Cuando tengo mi celular encima y estoy en la calle la tranquilidad y serenidad me abandona, veo a todos a mi alrededor y siento que me van a robar, que alguien va a sacar un arma y va a querer atentar con mi vida, que se puede montar alguien en el autobús y robar a todos; estoy consciente de que salir con una mente negativa o pensar lo peor nunca va a terminar bien, pero ¿cómo se hace? 

Si elijo la segunda opción y dejo mi celular en casa, la angustia  y el miedo disminuyen, pero no llegan al 0% por el contrario llegan a un 65% o algo promedio, ya que de igual forma al estar fuera de casa mi vida corre un peligro, pero me siento incomunicada, siento que si debo llamar a alguien de mi familia no podre hacerlo, y al final me entra esa molestia de que si mi padre trabajo para poderme comprar el celular como un burro y yo saque buenas calificaciones para sentir que le pagaba esa deuda, ¿por qué no puedo utilizar mi celular y sacarlo normal a la calle? ¿por qué?

Yo no sé en que momento precisamente fue que se despertó esa atracción extraña por lo ajeno, pero sea lo que sea no va a terminar bien, y algún día tendrá su final. Yo puse de ejemplo mi celular porque es el que constantemente me hace sentir eso, pero se que todos los que estamos aquí vivimos con ese gran problema.





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